La experiencia profunda de la Naturaleza

SENTIR, DESCUBRIR Y REVERENCIAR LA VIDA

 

 

 Fascinación ante la naturaleza

 

«Nosotros no creíamos que las praderas infinitas, las hermosas cumbres y los susurrantes arroyos rodeados de enmarañada maleza fueran "salvajes". Solamente el hombre blanco creía en la "naturaleza salvaje", y solamente él creía que la Tierra estaba llena de animales "salvajes". Para nosotros, la Naturaleza estaba domesticada. La Tierra era pródiga y nos rodeaban las bendiciones del Gran Misterio. En tanto no llegó el hombre hirsuto del Este y empezó a infligirnos con frenética brutalidad —a nosotros y a nuestros seres queridos— injusticia tras injusticia, la Tierra nunca fue "salvaje" para nosotros. Cuando los animales del bosque comenzaron a huir del hombre blanco fue cuando empezó para nosotros el salvaje oeste. Los ancianos lakota eran sabios. Sabían que, apartado de la Naturaleza, el corazón del hombre se endurece. Sabían que la falta de respeto hacia las cosas vivientes que crecen lleva también a una falta de respeto hacia los humanos. Así que mantuvieron a sus jóvenes apartados de aquella maligna influencia.» 

 

Luther Standing Bear (Oso Erguido), líder sioux lakota

  

Estos comentarios de Oso Erguido ilustran el hecho de que una buena parte de la humanidad ha perdido el verdadero contacto con el mundo natural. Y, en occidente, esto es así desde hace siglos.

 

 La experiencia profunda de la naturaleza

 

No basta con ser un amante de la naturaleza, ni con ir a los parques naturales para hacer grandes recorridos a pie todas las semanas.

No basta (aunque sea un magnífico comienzo) con ser un experto ornitólogo, botánico o geólogo.

La experiencia profunda de la Naturaleza supone otra cosa. Supone un conocimiento íntimo y personal, un conocimiento plenamente afectivo, de la vida que nos rodea. Supone una fusión de la consciencia con los árboles, las plantas, los insectos, las aves y el mismo aire que respiramos. Supone vivir la humilde experiencia de ser uno más con todos los seres que la pueblan, y nunca más grande que ellos. Supone experimentar un respeto profundo, reverencial, por todos los seres que componen la Comunidad de Vida de nuestro planeta.

  

A estos efectos hemos desarrollado este retiro, en el que pretendemos llevar a los jóvenes a una profunda vivencia afectiva del mundo natural; una vivencia capaz de marcarles para siempre con la huella indeleble que deja en nuestro corazón aquello que se ama, y a lo que sería impensable dañar por muchos años que pasen.

 

CONTENIDO    

No hay mucho contenido racional en este retiro, que busca más los aspectos experienciales, afectivos y de consciencia en la relación del individuo con la vida natural (en la que habría que incluir aquí hasta las rocas y los guijarros).

Tomando como punto de partida la búsqueda de estados de consciencia de plena atención en el silencio, desde la presencia testigo que se halla tras la personalidad externa, se sitúa a los participantes en una posición idónea para captar el latido profundo de la vida, con los profundos efectos que esta experiencia tiene indefectiblemente en la persona.

Las actividades vivenciales tienen su contrapunto en las dinámicas de grupo, donde los jóvenes comparten lo que han sentido, lo que han descubierto y lo que creen que eso puede suponer en sus vidas.

Una experiencia para el recuerdo.

 

 

Duración del retiro: 2 días

Instructores:   Grian y  Marta Ventura

Si desea organizar este retiro, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

 

   

Símbolo de los cuatro vientos

 

 

 

 

Otras propuestas formales en la naturaleza:

Tiyoweh - Herramientas para la meditación

Destino en la vida y misión en el mundo

La experiencia profunda de las relaciones humanas

Tú puedes cambiar el mundo 

 

 

Bibliografía

Libros sugeridos en relación con este taller

Ecología y espiritualidad, de Pedro Burruezo

 ECOLOGÍA Y ESPIRITUALIDAD

de Pedro Burruezo

 

Cuervo Loco, de Thomas E. Mails

CUERVO LOCO

de Thomas E. Mails