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El maestro Mantak Chia nos muestra que la conciencia interna producida por la sencilla,
aunque poderosa, práctica de la Sonrisa Interior elimina de los órganos la energía negativa
venenosa, que bloquea el flujo del chi, para nutrir la totalidad del cuerpo con la energía positiva
de la fuerza vital.
Al igual que una sonrisa exterior genuina transmite energía positiva y alberga la capacidad de
animar y curar, la Sonrisa Interior genera un elevado grado de energía que promueve una curación
interior intensa, una relajación profunda, felicidad y longevidad. Sonreír a los órganos y
agradecerles el trabajo que realizan ayuda a volver a despertar la inteligencia del cuerpo, la
cual, una vez activada, puede disipar los desequilibrios emocionales y la falta de armonía interna
antes de que aparezcan enfermedades graves.
En estudios científicos realizados con el maestro Mantak Chia se han obtenido unos
resultados sorprendentes en todos los registros biológicos a los que fue sometido, y fue
precisamente mientras realizaba la meditación de la Sonrisa Interior cuando los resultados fueron
más potentes y significativos. Estos resultados aparecen en otra obra de Mantak
Chia, El chi kung de la sabiduría, de inminente aparición en Ediciones Obelisco y en estas
páginas de Midnight Sun.
MANTAK CHIA lleva estudiando el planteamiento taoísta de la vida desde su
infancia. Su dominio de estos antiguos conocimientos, potenciados por el estudio de otras
disciplinas, ha dado como resultado el desarrollo del sistema del Tao Universal, que en la
actualidad se enseña en todo el mundo. Mantak Chia, de padres chinos, nació en Tailandia en 1944.
Cuando tenía seis años aprendió, de los monjes budistas, la forma de sentarse para “calmar la
mente”. Cuando iba a la escuela secundaria aprendió el tradicional boxeo tailandés y al cabo de
poco tiempo prosiguió y adquirió una considerable destreza con el aikido, el yoga y el tai chi.
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